Síntomas de ansiedad: físicos, mentales y de conducta
La ansiedad se nota en el cuerpo, en la mente y en la conducta. Cuáles son los síntomas más frecuentes, por qué aparecen, cuándo conviene consultar y por qué no son peligrosos aunque asusten.
Jevgeni Nietosniitty, experiencia en psicología··4 min de lectura
La ansiedad activa un sistema de alarma antiguo, pensado para protegernos de un peligro físico. Ese sistema prepara al cuerpo para huir o defenderse, y para ello cambia muchas cosas a la vez: el ritmo del corazón, la respiración, la tensión muscular, la digestión. Por eso los síntomas de ansiedad son tan variados y, a menudo, tan físicos. No es que algo se estropee; es que un mecanismo de protección se enciende cuando no hace falta.
Entender esto es útil porque muchos síntomas de ansiedad asustan precisamente porque parecen problemas del cuerpo, cuando en realidad son la alarma funcionando.
Síntomas físicos
Palpitaciones o corazón acelerado
Opresión en el pecho o sensación de falta de aire
Tensión muscular, sobre todo en cuello, mandíbula y hombros
Mareo, inestabilidad o sensación de irrealidad
Molestias digestivas, nudo en el estómago o náuseas
Sudoración, temblores u hormigueo
Cansancio y problemas de sueño
Síntomas mentales y emocionales
Preocupación difícil de frenar y pensamientos acelerados
Anticipación de que algo malo va a pasar
Dificultad para concentrarte o quedarte en blanco
Irritabilidad o sensación de estar al límite
Miedo a perder el control
Síntomas de conducta
Evitar lugares, personas o situaciones que disparan la ansiedad
Necesitar comprobar las cosas una y otra vez
Buscar constantemente que alguien te tranquilice
Inquietud, dificultad para parar o para descansar
Cuando el cuerpo se alarma y cuesta entender qué pasa, ayuda tener un espacio donde ponerlo en palabras con calma.
Las palpitaciones, el mareo o la falta de aire se parecen a los de problemas médicos, así que es natural preocuparse. Cuando eso ocurre, la preocupación aumenta la ansiedad, que a su vez intensifica los síntomas: un círculo que se retroalimenta. Saber que estos síntomas, siendo muy molestos, no son peligrosos, ayuda a que el círculo se afloje. Aun así, ante síntomas físicos nuevos o que te preocupan, una valoración médica te da tranquilidad y descarta otras causas.
Cuándo preocupan los síntomas de ansiedad
Un pico de ansiedad puntual ante algo estresante es normal. Conviene consultar con un profesional cuando los síntomas son frecuentes o intensos, cuando se mantienen durante semanas, cuando aparecen sin un motivo proporcionado o cuando te llevan a evitar cosas que te importan. La diferencia con una reacción normal está en la intensidad, la duración y cuánto interfieren en tu vida.
En caso de un malestar emocional profundo, en España puedes llamar al 024, la línea de atención a la conducta suicida, gratuita y disponible las 24 horas. En una emergencia, marca el 112.
Preguntas frecuentes sobre los síntomas de ansiedad
¿La ansiedad puede dar síntomas solo físicos?
Sí. Hay personas cuya ansiedad se expresa sobre todo en el cuerpo, con palpitaciones, molestias digestivas o tensión, sin una preocupación mental evidente. Es lo que a veces se llama ansiedad somatizada. Ante síntomas físicos, una valoración médica ayuda a descartar otras causas antes de atribuirlos a la ansiedad.
¿Cuánto duran los síntomas de ansiedad?
Depende. Los de un ataque de ansiedad suben y bajan en minutos. Los de una ansiedad más sostenida pueden mantenerse en un segundo plano durante días o semanas. Si se prolongan y te limitan, conviene consultarlo.
¿Los síntomas de ansiedad son peligrosos?
En sí mismos, no. Corresponden a la respuesta de alarma del cuerpo y no le hacen daño, por muy intensos que sean. Lo que sí conviene es no ignorar síntomas físicos nuevos: una revisión médica descarta otras causas y aporta tranquilidad.
¿Cómo distingo la ansiedad de un problema del corazón?
No siempre es fácil, y por eso ante un dolor en el pecho o palpitaciones nuevas lo prudente es una valoración médica. Como orientación, los síntomas de ansiedad suelen aparecer ligados a preocupación o a situaciones concretas y remiten al calmarse, pero esa distinción la debe confirmar un profesional, no un artículo.
Este artículo tiene fines informativos generales y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Si tienes síntomas intensos, contacta con los servicios sanitarios.
Si estás en peligro inmediato, llama al 112. Si tienes pensamientos de suicidio, llama al 024, la línea de atención a la conducta suicida, disponible las 24 horas.